Tenemos dientes caninos para que podamos comer frutas y vegetales duros como manzanas y zanahorias. Nuestros caninos y la falta de garras proporcionarían muy poca ventaja cuando se trata de cazar y desgarrar carne. Cuando comparas nuestros dientes caninos con caninos carnívoros y omnívoros, te das cuenta de que no hay mucho parecido y que lo único que comparten es un nombre. Según nuestra anatomía, es obvio que debemos ser y ser herbívoros.

